La célula para poder realizar las funciones vitales necesita obtener energía a través de la respiración celular. Este proceso consta de muchas reacciones encadenadas.

Mientras que el ser humano esta en el seno materno la materia prima es suministrada por la madre a través de la placenta, una vez que abandone el cuerpo materno deberá valerse por si mismo y realizara las funciones que le son propias a través de reacciones químicas que conforman el metabolismo.

Para obtener la energía necesaria es preciso utilizar combustibles como las grasas y los hidratos de carbono, y así extraer el carbono necesario para realizar muchas reacciones químicas.
Para obtener estos combustibles es necesario ingerir alimentos, los cuales deben ser descompuestos y posteriormente en el ciclo de la respiración celular las moléculas se oxidan liberando agua y dióxido de carbono. Este proceso tiene lugar en las mitocondrias y la energía obtenida queda almacenada en forma de ATP.
Cuando la célula necesita energía hidroliza la molécula de ATP.

El organismo almacena energía y lo hace a través de un proceso químico mediante el cual moléculas de diferentes compuestos se une para formar una molécula mayor, este proceso se denomina síntesis.